Letra Pequeña
Víctor J. González Ortiz - Frío de noche/con ventanas oscuras/rosa opaco

Víctor J. González Ortiz - Frío de noche/con ventanas oscuras/rosa opaco
Área: lugar de proyectos, Pto Rico, 2020

 

 

(Columna I)
Frío de noche

 

La Epiphyllum oxypetalum florece y dura solo una noche.

La Durio zibethinus solo abre sus pétalos de noche.

La noche es de distintos colores en el mundo.

(verde) Aurora boreal en los polos. La palabra polo como extremo. Lejanía.

Horizonte.

Allá.

¿Acaso los árboles no sueñan con tocar el sol, aquel que les emana la luz que los alimenta? ¿Acaso el sol, en su ardor, no quiere que los árboles le toquen, o que cualquier cosa le toque sin morir, sin descomponerse, sin desvanecerse?

Siempre horizonte. Siempre camino.

No siempre crecer.

Florecer como primer gesto de erigirse ante el sol.

Según Quignard, la erección es el primer monumento de la humanidad: lo suave que se convierte en piedra.

Efímero.

Dos brotes en equilibrio, estatuas de sí mismos, cadáveres que algún día florecieron. Recuerdo del arraigo. De una geografía. Alterar. Destino paradisiaco, insular.

Brotar en el paraíso: el sol sigue lejos.

Luego, los hongos, los insectos, la gente, el pavor.

Luego el verde, la aurora, la bioluminiscencia, los ritos, los mitos y el Diario Poético del puertorriqueño Josemilio González.

La soledad absoluta.

Luego Frío de noche / con ventanas oscuras /rosa opaco… de otro González.

Del amigo González, que se quedó en mi casa y dejó una moto de latón.

Cerca de mi casa no hay mar.

Aparte de una toalla gris y de una moto de lata que compró en la calle, dejó una impresión, la que siempre me decía:

“es difícil para mí pasar tanto sin ver el mar”… “es muy raro para mí estar siempre rodeado de montañas”.

Así sumamos dos impresiones que debían equilibrar el mundo, porque cuando me quedé en su casa, en San Juan, tenía miedo de tanto mar y del cielo abierto: del horizonte.

Extrañamos las montañas y el mar.

 

 

(Columna II)
Con ventanas oscuras

 

Escultura, pintura, dibujo, instalación, environment (que en español me suena más intenso: ambiente), objeto encontrado, relato, texto, fotografía, video, gráfica, diseño, iluminación, moldeado… el género y la técnica suelen quedar detrás de lo que se ha compuesto y de lo que se ha percibido. Sin dejar de ser importante, es parte de la estructura.

La técnica no puede ser el único argumento…

La poética no suele ser un argumento.

Una cuerda floja entre dos picos.

El vértigo.

¿Se pueden sumar los vértigos de cada persona en un ascensor?

Quizá. Pero aun así, cada vértigo es cada vértigo.

No se entra a Frío de noche / con ventanas oscuras /rosa opaco

Quizá hay una caída; hacía atrás, antes del arte, antes del mundo, de la técnica.

O la impresión de una caída. “No entiendo”.

Un grito, un grillo. Una cabeza vaciada. Una cosa que no se estructura en las líneas confortables del método.

La fenomenología, los fenómenos y su estudio.

Pero, para los fenómenos y su divagación, ¿qué?...

… una fenomenodoxa, imprecisa, cercana a la religión, a la literatura, al culto o a una filosofía lejos de la filosofía, lejos de donde Kant compraba la leche y Hegel el pan.

Insular.

Reacción mítica ante lo bello. No estética. No procesual (para cada pretensión una palabra).

Un artista en un estudio. En medio de una pandemia, ante sí mismo y por eso ante su mundo. Decisiones: vaciar un busto, florecer, manchar, distorsionar, liquear, ir para atrás (caer)… antes del arte.

¿Se dibujaba antes de que se supiera la palabra dibujo?

No nos importa.

Más que técnicas, decisiones.

Y así, un hacer…

Y así, un aquí…

Y así…

 

 

(Columna III)
Rosa opaco

 

Vaciar.

Un hombre ha perdido su rostro.

La historia de su especie se ha decantado hacía la individualización; con piedra, solidificar lo que de humano se pudre.

La carne. El rostro.

Pero la impresión que tuvo este hombre fue, precisamente, la contraria. Haber perdido su rostro lo volvió común.

Es.

Es decir, es todo aquel que no quedó inmortalizado.

Es el hombre mortal.

Y su busto, que es él al mismo tiempo, se descompone con la madera.

Y su imagen se deshace en el agua una vez se ha retirado del charco. Sobrevive a su vanidad.

8605 kilómetros lejos del charco de narciso, 7565 kilómetros lejos de los Alpes Apuanos de dónde se extrae el mármol de Carrara. De donde se extrae la inmortalidad que colonizó el tiempo.

La pretendida fuente de la juventud ante la trágica realidad de los conquistadores: escupir.

 

(intermedio) Se me viene a la mente una imagen. Meter la cuchara en la boca para comer es cercano a arrancarse con cuchara la cara.

 

Cóncavo/Convexo.

Uno se llama Cóncavo y el otro se llama Convexo.

No se enteran que calan, que empatan, que caben, si tan solo se juntaran.

Uno de ellos mira sin ver.

El otro percibe sin percibir.

El uno habla pero no comunica y el otro comunica sin siquiera moverse.

Sin rostro.

Comunes, eso sí.

Depende. Uno es uno, pero es el otro cuando voltea y viceversa.

El busto de uno de ellos, aquí. Quién sabe, de los dos, quizá.

De todos.