Letra Pequeña
Letra Pequeña No.7 (2012) - Lo inhumano

MIENTRAS TANTO EN EL CUBIL DE LOS PUBLICISTAS.

 

Llegó navidad, alegría en el hogar,

tiempo de compartir...

La fina, la preferida en la mesa y cocina,

la fina a todos nos gusta más...

Colombia se toma un tinto y todo es muy

distinto con un tinto, el mundo es muy

distinto con un tinto.

¡Mamá Federico me está molestando!

Mamá Donde están los juguetes,

el niño no los trajo, mamá;

Ding Dong Ding Dong, son las cosas

del blanqueador;

Blancox...

 

Tranquilo, tranquilo, todo fue una pesadilla.

(Luego de agotar las palabras Súper, Mega,

Extra, Ultra, Más, Total, sus palabras

vuelven a lo Esencial. La imagen no es nada

tu sed lo es todo.

¡TENGO SED!

Perdonadlos, ellos no saben lo que dicen.

 

Luciano De Samosata - Relatos Verídicos

 

Entretanto, durante mi estancia en la Luna, observe muchas rarezas y curiosidades, que quiero relatar. En primer lugar, no nacen de mujeres, sino de hombres: se casan con hombres, y ni siquiera conocen la palabra mujer. Hasta los veinticinco anos actúan como esposas y, a partir de esa edad, como maridos. Y no quedan embarazados en el vientre, sino en la pantorrilla. A partir de la concepción, comienza a engordar la pierna; transcurrido el tiempo, dan un corte y extraen el feto muerto, pero lo exponen al viento con la boca abierta y le hacen vivir. Pero voy a referirme a algo aún más sorprendente. Existe allí un linaje de hombres, los llamados arbóreos, que nacen del modo siguiente. Cortan el testículo derecho de un hombre y lo plantan en la tierra; de él brota un corpulento árbol de carne, semejante a un falo: tiene ramas y hojas y su fruto son las bellotas, del tamaño de un codo; cuando están ya maduras, las recolectan y extraen de su interior a los hombres. Además, sus partes pudendas son artificiales. Algunos las tienen de marfil, pero los pobres las usan de madera, y con ellas se unen y fecundan a su pareja. Tienen los ojos desmontables, y quien lo desea puede quitárselos y guardarlos hasta que necesite ver; entonces se los coloca y ve. Muchos, al perder los propios, los piden prestados a otros y ven. Los ricos suelen tener muchos en reserva.

 

No orinan ni defecan, ni poseen siquiera el orificio anal en igual lugar que nosotros; ni tampoco los jóvenes ofrecen para el amor sus traseros, sino las corvas sobre la pantorrilla, pues en ese lugar tienen el orificio. Se considera hermoso en el lugar al hombre calvo y pelón; los melenudos, en cambio, son despreciados. Otro detalle: tienen barbas, que crecen tímidamente sobre sus rodillas, y carecen de unas en los pies, pues todos son solípedos. Sobre las nalgas de cada uno crece una col de gran tamaño, a guisa de cola, siempre exuberante, sin ajarse cuando caen de espaldas.

 

De sus narices fluye una miel muy agria y, cuando trabajan o hacen ejercicio, sudan leche por todo su cuerpo, lo que les permite elaborar queso, extendiendo sobre este una capa de miel. De las cebollas elaboran un aceite muy denso y aromático, como perfume. Tienen muchas vides productoras de agua, pues los granos de los racimos son como el granizo y, a mi parecer, cuando sopla viento y agita dichas vides, es cuando cae sobre nosotros el granizo, al desgranarse losRacimos. Usan sus vientres como alforjas, colocando en ellos los objetos de uso corriente, pues pueden abrirlos y cerrarlos. No parecen encerrar intestinos en ellos: tan solo una espesa cabellera interior, lo que les permite albergar a los recién nacidos cuando hace frio.