Letra Pequeña
Colectivo Reproducciones (David Escobar y Lina Rodríguez) - lugar a dudas, 2013

MUNDO COMO ESCENA – CRÍTICA SOBRE LA OBRA (UNA TEMPORADA EN) EL REMORDIMIENTO – DEL COLECTIVO REPRODUCCIONES – BLOC 2012.
(Texto publicado originalmente en la web del Pulpo)

Relectura: La ausente escena.

La obra (Una temporada en) El remordimiento tiene la ambivalencia de traer a colación algo que a la vez aleja. Acerca y aleja como el foco de un telescopio, como el lente cristalino del ojo. Mirar, entonces, siempre está acusado de dicha ambigüedad. Problema de foco. Sin embargo el objetivo mirado por un telescopio es construido por nuestro sistema perceptual (fisiológico y psicológico). Los binoculares en el estadio nos ayudan a identificar los colores de los contrarios; Al voyerista no le importa ver realmente pues cualquier estimulo le sirve para obtener una imagen (su imagen, la imagen que ve). Este es un problema central de la Historia como disciplina ¿Cómo tratar la imagen previa que sirve de esquema o de molde? ¿Cómo reconocer la capacidad que tenemos de acomodar lo que se ve (lo que se estudia, lo que se investiga, lo que se indaga) a unas matrices previas? Se ha denunciado con ello la ilusión de objetividad, pues al intentar desdeñar el prejuicio, la prenoción, la pre-imagen, paradigmas como el positivismo y la ilustración tuvieron la sensación de hablar objetivamente. Vieja discusión.

El intaglio (re)presentado por el colectivo materializa el problema del tratamiento histórico; bajo los rigores (o los in-rigores del arte) es una metáfora perfecta del voyerista impedido, del observador impotente ante la barrera del tiempo. Toda reconstrucción resulta obsoleta. Espejo de lo que se quiere ver: La masacre. No es ya la casa de los cuerpos muertos ni el plano de una masacre, es el público reflejado en la imposibilidad de ver. Un acontecimiento del deseo. Con esta pieza artística la transparencia y la sutileza no son tan elocuentes; al contrario son como vestigios de arena, pequeñas muescas que revelan algo difícil de ver. Se sabe de antemano que ocurrió una masacre; se hizo toda la parafernalia para situar al público tanto geográficamente como contextualmente, se narra (mediación fatal) y por último se difumina. Se construye un acontecimiento para luego plantear su obsolescencia. Es la tragedia del documental; en el intento por mostrar crea una barrera infranqueable, en el intento por reconocer o por revivir la memoria logra congelar el mito: lo concretiza (muchos buenos documentales no sufren de ello, o lo saben manejar). Bajo la ilusión de objetividad se han cometido barbaries audiovisuales (e históricas).

La obra, entonces, logra poner en cuestión (tanto para el público como para sus realizadores) la importancia de re-construir hechos, logra hacer pensar sobre la naturaleza del discurso histórico y artístico en relación con los TEMAS. El tema de la obra, siendo una masacre, es bastante prometedor; había de que hablar. Ello conduce al ¿Para qué? ¿Qué decir? ¿Cómo decirlo?, etc. En este caso se hizo una investigación de rigor histórico y periodístico, se intentó reconstruir la escena pero la escena siempre es otra. En este caso la escena es artística.

El momento de los dibujos y del documental es el momento que más intenta concretizar el hecho; araña la historia y de manera desesperada concretiza unas figuras en el plano. Lo más significativo en ello son los mapas. Pues los mapas son calcos a escala; en este sentido se puede pensar en los dibujos como calcos a escala de un momento de lo real que pudo no ser así, pero que se plantea de esta forma para el voyerista incrédulo; Una puesta en escena. Verosimilitud que se verá traicionada gloriosamente por el intaglio y el hacha, gracias a la disipación de los límites de lo concreto. El fantasma de un hecho infame, como muchos, que no tendrá castigo, ni culpable, ni responsable. Solo sombras.

En este sentido la ejecución de los dibujos no importa; accidentados y poco espontáneos demuestran el interés por concretizar la narración; Concretizar la historia tal como lo haría el dibujante del juzgado afanado por reproducir las imágenes tal como las ve y como las SABE. Testimonio materializado. Palabra y línea.

(Una temporada en) El Remordimiento plantea su acontecimiento central en la ambigüedad de alejar y acercar un hecho Real. El acontecimiento artístico gira en torno a esta tensión, afortunada en la relación entre el relieve con las otras piezas; Todo resulta mentira y banal, el hecho infame se acomoda a la obra; lo macabro es redimido pues gracias a las matanzas existen temas (-gracias a la violencia en Colombia tenemos algunas Master-piece; muchas lecturas superficiales de la historia del arte y de las coyunturas sociales del país parecen concluir de esta manera-). Visión negativa que no habla mal de la propuesta sino que la intenta leer; pues el hacha falsa como facsímil de todas las hachas del mundo corta de tajo la ilusión documental y pone en evidencia lo artificial de la puesta en escena. Se empiezan a ver los decorados no como vestigios documentales sino como decorados; empieza a despegar la obra hacía la plástica, que culmina, como ya se mencionó, en el Intaglio.