Letra Pequeña
Alberto de Michele (Museo Rayo) - Crónica (Art-Nexus 2015)

Alberto De Michele (Venecia, 1980) construye un relato que roza con lo inverosímil y pone a prueba la capacidad de creer en esta aventura llamada “El segundo viaje”. La obra es una videoinstalación que atraviesa tres grandes salas del Museo Rayo y que estructura una serie de anécdotas que entretejen la casualidad y la intuición del artista, siempre en relación a un personaje enigmático que tiene un pasado violento. El recorrido por las salas posee un ritmo análogo al de capítulos de un libro, ya que la obra aunque sea video, posee características literarias.

 

Todo comienza con un sujeto en Aruba que huyó de sus enemigos de Colombia, estableciéndose en la isla donde entabló una amistad con Alberto De Michele. La primera sala de la exposición exhibe una serie de videos en los que este personaje (que es el protagonista de toda la videoinstalación) le habla a la cámara contando detalles de sus crímenes en Roldanillo, pueblo del que es originario. Siempre se graba en penumbra o con máscara, protegiendo su identidad y subrayando el carácter anodino de su presencia. Para el artista fue un objetivo primordial ganarse la confianza del mercenario, al cual le obsequió una filmadora que es la que finalmente utiliza para estas videocorrespondencias desde Aruba. En anteriores obras De Michele aborda personajes del mundo del hampa para documentar junto a ellos algún aspecto que le llama la atención desde un punto de vista poético, por ejemplo en “I Lupi” (2010), “Pasquale De Michele” (2011) y “Adriano” (2007).

 

En la segunda sala de la exhibición los videos ya no son filmados en Aruba sino en Roldanillo, lugar donde está el Museo Rayo, que acoge la muestra. Posteriormente al primer contacto entre el artista y este enigmático sujeto, y luego de mantener por algún tiempo correspondencia, este último le cuenta al artista que se devolvió para su pueblo natal porque le hacía falta su familia, lo cual coincidía con una residencia que hacía De Michele en Cali para lugar a dudas, lo que le motivó a visitarlo en Roldanillo a pesar de los peligros que eso implicaba. El museo fue el sitio de reunión y el lugar de donde proviene uno de los videos cuyo fondo es una pared llena de cuadros de Omar Rayo, pinturas que se vuelven el decorado de una serie de confesiones de un sujeto enmascarado, que había delinquido en ese mismo pueblo.

 

Durante la estadía de De Michele en Cali las visitas a Roldanillo se hicieron frecuentes, conoció la casa de su personaje, paseó en moto durante la noche con él y recorrió el pueblo y sus miradores, siempre en la oscuridad, único momento seguro para alguien con enemigos y un pasado de violencia. Todo esto fue filmado. De este modo la primera y la segunda sala son filmaciones del mundo del personaje, una especie de descripción en video del contexto y el planteamiento de una historia que le llamaba la atención al artista por sus características de desarraigo e ilegalidad. La videoinstalación empieza de este modo con escenarios a oscuras, una voz en off que confiesa tanto incertidumbres como secretos, el mar de Aruba y las calles de Roldanillo; “Quien lo vive quien lo goza, la máscara de la maldad” compila todos estos documentos que al parecer no iban ya para ningún lado, que en si ya eran una obra que se había dado por terminada y que cobraba tanto sentido como las obras anteriores de De Michele.

 

Sin embargo vendría un tercer momento que consistió en el instante en que el mercenario tenía que devolverse a Aruba pues un enemigo suyo lo había ubicado. Alberto De Michele, habiéndose establecido en Colombia, decidió acompañarlo en el viaje, que debía ser ilegal. La tercera sala de la muestra exhibe videos en altamar luego de que las velas de la embarcación en que iban se rompieran, pues el único modo de llevar a este personaje a Aruba de nuevo, era en velero desde La Guajira. “El Segundo Viaje” se fundamenta en no llegar a ningún lado, gira en torno a la deriva del velero por once días en el mar caribe y el riesgo que corrieron los tripulantes de la nave: el artista, el mercenario y el capital ilegal. La videoinstalación en general es una deriva constante que lleva al espectador a especular sobre los escenarios, sobre la historia, sobre la verosimilitud, mientras es imbuido por el ambiente y tragado por la oscuridad del museo, lugar donde tiempo atrás tuvo lugar la entrevista con el sujeto anónimo.

 

“El Segundo Viaje” entonces es un anecdotario contado por el artista, parecido al rumor de un desconocido que narra sus aventuras independientemente de que las crean o no. La forma de narrar de De Michele es audiovisual, sin obviedades y más bien manteniendo la ambigüedad necesaria para no caer en el morbo o en la simplicidad. La poética en la obra se evidencia en la deriva, en las vueltas que se dan y en la forma en que se relaciona con su personaje. Primero en Aruba, luego en Roldanillo y por último en la Guajira, lugar donde tuvieron que esperar más de un año para encontrar un barco en el cual zarpar; La espera es el segundo viaje, ya que el no llegar a ningún lado le llevo a considerar importante otras vivencias ocurridas durante el “mientras tanto”.

 

Breyner Huertas.