Letra Pequeña
Akiko Kumasawa - Casa Proartes, 2013

DESDE UN LUGAR RECÓNDITO – COMENTARIO SOBRE LA EXPOSICIÓN DE AKIKO KUMASAWA EN CASA PROARTES – 2013.
(Publicado originalmente en la web del Pulpo)

Lejos.

El lugar más recóndito de todos es el sí-mismo; este sitio aparentemente cercano se yergue como utopía dentro del cuerpo; Segundo a segundo se reconstruye porque segundo a segundo se destruye. El Yo, donde quiera que en el cuerpo esté, es un lugar recóndito que el ser-humano no termina nunca de explorar. Bajo estos términos la exposición de Akiko Kumasawa contiene una serie de obras que plantean lo material bajo el imperio de lo personal. La tradición, la sensibilidad y la fuerza compositiva se imponen ante texturas, cabellos y formas para darle a las obras una línea de sentido. Todo ello muy delicado y frágil.

 

Esta exposición pudo haber sido planteada en cualquier lugar del mundo, posee la personalidad unificada del artista cuyo estilo no es circunstancial sino producto de la meditación y el tiempo. El tiempo es un factor importante en las obras de Kumasawa pues muchas de ellas son largos procesos de cultivo (cabello) y periodos en los que se relaciona con materiales livianos y suaves como el fieltro, los alfileres y las delgadas capas de resina transparente. Vulnera dichos materiales quemándolos, cosiéndolos y fijándolos en una búsqueda constante de afirmación.

 

El nylon suele traicionar al artista en sus montajes y con ello se puede traicionar la levedad de las obras. El Nylon no es invisible y su condición de secreto-a-viva-voz hace que las piezas pierdan mucha de su propia gracia y fluidez. Sin embargo en piezas como Torre, este Nylon está relacionado con la misma naturaleza de la obra, son hilos delgados y finos que permiten al cuerpo estar suspendido y en descanso después de un proceso de caos. El caos producido por el calor creó en el material una expresión de la textura, generando sombras leves y grises y fractales diminutos que interceptan trasparencias creando un cuerpo en base a hilos y parches. Se trasciende el concepto de Textil porque este caso no se trata del rigor de hilar y preparar un telar. La obra se da por tensión entre el caos y la delicadeza (material Blando) y no por la preparación de un tejido tradicional.

 

Mar Adentro – Flores de la Hora

Mar Adentro no hay tierra ni continentes, en los confines del mundo se pierden las relaciones de tamaño, de poder, de lo humano. Solo hay accidentes de la naturaleza, líneas y transparencia: abstracción. Sin embargo, en tanto haya un ser humano en aquellos confines del mar, existirán las líneas; el hombre buscará sentido en el accidente. Esta obra plantea dicha relación entre el accidente y lo humano, el cabello es un trazo del tiempo muerto y por tal razón ha sido tan importante como material en las artes. Vestigio de la naturaleza incontrolable Kumasawa dispone su propio cabello en diversas obras de la muestra. La obra más elocuente en este sentido es Flores de la Hora compuesta de cabello y cable de acero; un arreglo floral compuesto por nudos, trazos en desorden como tachones de cabello. Nudos atravesados por el cable generando por medio de la metáfora una sensación de retorno, de proceso siempre redundante y siempre presente. Las Horas, sirvientes de Venus, estaban cubiertas de flores de todo tipo, en este sentido Flores de la Hora es también una obra acerca de la textura y lo femenino; el cabello actúa como delicado abrigo.

 

En obras como Corona y Mar Adentro es importante pensar que su instalación tuvo diversos problemas que no favorecieron al concepto de la obra. En Mar Adentro la resina y el cabello, a pesar de que se ven, adquieren el fondo blanco del cajón en que fue instalada. Ciertamente es una obra difícil de concebir debido a su delicadeza y transparencia, pero precisamente ahí está el reto, pues la obra siempre trasciende su propio marco y se unta de su posición en la sala, siempre interfiere su podio, el museo, la ciudad y todo en general. En Corona su instalación contradice el concepto; el acrílico cuadrado termina siendo parte de la obra, como un aditivo parasito que no deja fluir la idea; además las dos caras de Corona son difíciles de observar ya que ante la altura en que fue ubicada pocos se atrevieron a agacharse. Termina siendo una intención y no una corona. Sin embargo esta pieza presenta unas bellas texturas y patrones sutiles que plantean un estado doble, como el de lo masculino y lo femenino, o lo suave y lo mezquino.

 

Madre Luna fue una obra empañada por su mal montaje, porque se torcía y se caía; su forma no permite desordenes ni mucho menos. Al aludir al círculo, a lo astral y al orden (de nuevo se entrevé una metáfora de lo femenino) la obra requiere cierta solemnidad. Sutil juego de formas y de sombras violentado por un mal montaje y por la gravedad.

 

Recóndito Lugar, entonces, es una exposición donde confluyen alusiones a lo más personal del artista por medio de sus propios despojos; Cabello, hilos, texturas son re-materializados por el arte; Exploración de la propia sensibilidad, viaje a las lejanías del yo por medio de la composición. Componer entonces se convierte en su presencia, sutil y delicada firma que invoca algunos momentos del arte y la tradición.